¿Qué ha pasado con el experimento OPERA? — Amazings.es

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¿Qué ha pasado con el experimento OPERA?

La filtración de un problema con un conector de fibra óptica en el experimento OPERA, que observó neutrinos superlumínicos el año pasado, ha vuelto a generar un tsunami mediático que puede hacer creer a algunos que los investigadores de OPERA son unos incompetentes y que ya se sabe con seguridad que los neutrinos son sublumínicos. Nada más lejos de la realidad. Permíteme que aclare la situación de forma breve.

Lo primero, los hechos. El miércoles 22 de febrero, Edwin Cartlidge (divulgador de Science Insider) informó que un científico anónimo de la colaboración OPERA le había dicho que se había descubierto que una mala conexión del enlace de fibra óptica entre el receptor de GPS y un reloj atómico de cesio daba cuenta de los 60 nanosegundos de adelanto de los neutrinos observados en el experimento OPERA. Al reajustar el conector a mano, dicho retraso se corregía. Yo me hice eco de la noticia de forma inmediata. Muchos medios contactaron con el CERN y con OPERA para recabar detalles. James Gillies, portavoz del CERN, confirmó a la prensa que el problema se conocía desde principios del mes de febrero, pero pidió cautela. Varios miembros de la colaboración OPERA ofrecieron información ambigua a diferentes periodistas, generando bastante confusión.

La colaboración OPERA tuvo que realizar un comunicado oficial, que apareció el jueves 23 de febrero en la página web del CERN. Tras muchos análisis del experimento se han identificado dos problemas, uno asociado a un oscilador que se utiliza para asignar el momento de llegada de los neutrinos y el ya comentado relacionado con una conexión de fibra óptica. Según ellos, ambos efectos son contrapuestos, uno retrasa los neutrinos y el otro los adelanta, por lo que no se puede saber cómo afectan a los resultados ya publicados el año pasado. Habrá que repetir las medidas de la velocidad de los neutrinos en mayo para saber cómo afecta a la medida la solución a estos problemas.

Como no hay una descripción oficial técnica de los dos problemas detectados en el experimento es imposible saber cómo afectan a las medidas del año pasado. Sin embargo, las palabras ambiguas de los colaboradores de OPERA que han hablado a la prensa dejan entre líneas la sensación de que ellos mismo no saben cuantificar cómo han podido afectar estos problemas a las medidas obtenidas el año pasado. Por tanto, la opinión de mucha gente es que los datos analizados el año pasado tendrán que ser descartados pues incluyen dos fuentes de error imposibles de cuantificar.

Por tanto, hasta que no se repitan las medidas en mayo próximo no se sabrá si los neutrinos son superlumínicos o no lo son. Todas las noticias que están apareciendo en los medios con titulares del tipo “Einstein tenía razón” son puras elucubraciones de los periodistas.

El estado actual es que no se sabe cuál será el resultado de la medida de OPERApara la velocidad de los neutrinos. La dirección del CERN ha dicho que tratará de hacer todo lo posible para adelantar las medidas planificadas para mayo, pero que su agenda es muy apretada y no pueden asegurar dicho adelanto.

Por qué los miembros de OPERA no han chequeado todos las conexiones y todo el equipo experimental. Puede parecer algo sorprendente para quien no conoce este tipo de colaboraciones, pero el asunto es mucho más complicado de lo que parece. El experimento es único en el mundo y utiliza ciertas tecnologías al límite del estado del arte; aunque trabajan en OPERA más de 200 personas, divididos en diferentes grupos de trabajo, se mantienen en paralelo varias líneas de investigación independientes; pueden parecer muchos científicos, pero son pocos para un experimento tan complicado; además, no se pueden desperdiciar recursos humanos en chequear constantemente todo lo que se hace. En un experimento como OPERA tiene que haber cientos de conectores y decenas de kilómetros de fibra óptica. Verificar toda la instalación requiere mucho tiempo, por ello se verifican más a menudo las partes más delicadas y susceptibles de fallar, y menos las menos delicadas que parecen más robustas ante fallos.

¿Cuándo fue la última vez que se verificó el conector que ha fallado? Un periodista se lo preguntó a Lucia Votano, directora del laboratorio Gran Sasso, y ella no supo contestar.

Yo he comprobado en  las publicaciones de OPERA que el conector que ha fallado se instaló alrededor de febrero 2009 y se verificó su correcto funcionamiento en enero 2010. El problema se ha detectado en febrero de 2012 utilizando pulsos ópticos más débiles que los utilizados entonces; no se sabe qué eventos de neutrinos pueden estar marcados de forma errónea y cuáles no, por ello los datos analizados en 2010 y 2011 no son fiables y el método científico requiere que sean descartados (para el experimento de la medida de la velocidad de los neutrinos, pero no para otros experimentos paralelos).

En mi opinión, no debemos crucificar a los miembros de la colaboración OPERA, ellos están siguiendo el método científico con rigor cumpliendo con su trabajo lo mejor posible. Lo más importante ahora mismo es que se repita la toma de datos del experimento y que se determine con la mayor precisión posible la velocidad de los neutrinos. Otros experimentos, como MINOS en EE.UU. y T2K en Japón también deben intentar determinar la velocidad de los neutrinos (que en cada experimento tienen un energía diferente). Todas estas medidas nos darán información muy relevante sobre la masa de los neutrinos.

El circo mediático que se monta cada vez que un experimento cuestiona las teorías de Einstein, el icono del genio científico en el siglo XX, no ayuda al progreso de la ciencia.

Los miembros de la colaboración OPERA pecaron al anunciar su resultado en el CERN (que colabora en el experimento pero no es responsable del mismo) en una especie de rueda de prensa; quizás tendrían que haber hecho lo mismo que hicieron los científicos de la colaboración MINOS en 2007, que presentaron su resultado en una conferencia científica. Entonces solo se enteraron de su resultado los expertos y los buenos aficionados a la divulgación de la física de partículas. En el caso de OPERA el circo mediático se les fue de las manos y las máquinas del tiempo acabaron siendo portada en muchos diarios de todo el mundo. Olvidemos los viajes en el tiempo y centrémonos en la física de los neutrinos, clave para el futuro de la física en el siglo XXI.

Sobrepeso y enfermedades mentales

El progreso nos acerca más a la demencia
4 DE SEPTIEMBRE DE 2011
BY EDUARDO SÁNCHEZ GÓMEZ : E-CIENCIA.COM
Cuanto más se avanza en el tiempo, a más riesgos nos enfrentamos. Los beneficios que nos proporciona el mundo en el que nos desarrollamos, nos da a la vez un sin fin de peligros, sobre todo, en manos de personas poco expertas.

Actualmente, estamos viendo una enfermedad que aumenta en número y que cada vez se da con más frecuencia en individuos jóvenes, se trata de la demencia. La mayoría de ellas son irreversibles y el daño causado en el cerebro permanece de por vida. Se ha demostrado que son varias las causas y una de ellas es la obesidad, la cual acelera este proceso. En EE UU, se ha publicado un estudio en el que prevén que la esperanza de vida en la población podría reducirse por primera vez en dos siglos debido al aumento progresivo de esta patología.

“A pesar de que la administración de la Seguridad Social hace poco elevó su proyección de longevidad para los estadounidenses en el siglo XXI, la actual tendencia hacia la obesidad en Estados Unidos indica que posiblemente esos cálculos no serían exactos”, dice el artículo reproducido en las páginas del New England Journal of Medicine. Parece ser que el problema se agrava más en los niños.

“Aún quedan por saber la consecuencias a largo plazo de la epidemia de obesidad infantil”, señaló David Ludwig, un investigador del Hospital de Niños de Boston y coautor de dicho estudio. “Si el reloj empezará a contar a la edad de 12 o 14 años, los efectos para la salud pública podrían ser potencialmente adversos”, agregó Ludwig. En la actualidad, la esperanza de vida en EE.UU. es de 77,5 años, pero con los datos indicados anteriormente, se reduciría en unos cinco años. Estos autores indican que el incremento de la obesidad entre los niños, daría lugar en un futuro cercano a patologías cardiovasculares, diabetes e insuficiencia renal.

La era moderna nos ha llevado al bienestar y a consumir alimentos de formas diferentes, tanto en el hábito como en la calidad. La rapidez con que se quiere vivir altera hasta la forma de alimentarnos. El Mundo, publica un trabajo en el cual se revelan ciertos cambios en el cerebro asociados a la demencia y que se dan con más frecuencia en personas con antecedentes de tabaquismo, hipertensión arterial, diabetes y obesidad. La revista Neurology, informa que estos hábitos afectan a las arterias, provocando un escaso aporte de sangre o ninguno al cerebro, dando lugar a accidentes cerebro-vasculares. Igualmente, produce un deterioro de sus funciones que conducen a la demencia.

Se ha realizado un estudio, a más de 1.000 personas sin demencia y con una edad media de cincuenta años, por el equipo de Charles DeCarli, de la Universidad de California (EEUU), señala El Mundo. Se valoraron los factores de riesgo y a todos se les hicieron resonancia magnética cerebral. Asimismo, se les hizo un test para observar las funciones psíquicas. Tras un periodo de diez años se realizó un estudio comparativo en dichos individuos. Los resultados fueron que los que tenían factores de riesgo vascular, presentaban una pérdida de volumen del cerebro, así como una reducción de la zona del hipocampo, que se da en los pacientes con Alzheimer. También se evidenció, un aumento de las lesiones de la sustancia blanca, indicativas de daño en la esfera cognitiva.

La hipertensión arterial afectaba más a la sustancia blanca, mientras que la diabetes y el tabaquismo, se asoció más a afectación en el hipocampo. Los obesos mostraban una reducción general del volumen cerebral. Estudios de este género nos acercan más a la prevención de enfermedades mentales, como el Alzheimer. “Empezamos a tener datos de que un cambio de hábitos a partir de los 50 años nos beneficia, ya que reduce el riesgo de padecer demencia a los 70 años”, asegura Pablo Martínez-Lage, coordinador del Grupo de Estudio de Conducta y Demencias de la Sociedad Española de Neurología.

Todos estos hallazgos se han realizado en diez años, un corto espacio de tiempo. “Todavía escasean los estudios que cuenten con un seguimiento a largo plazo”, recoge SINC de un artículo publicado en la revista Journal of the Neurological Sciences, por Alvaro Alonso, Profesor Asociado de la División de Epidemiología y Sanidad, Universidad de Minnesota. Durante 40 años se ha hecho un seguimiento de 10.211 hombres, con edades comprendidas entre 40 y 59 años. Esta revisión se realizó en 13 grupos de siete países. Se constató la muerte por demencia si en el certificado de defunción se hacia alusión a la misma. El riesgo cardiovascular y la muerte por demencia se calcularon mediante el modelo de Cox de riesgo proporcional. Se observaron 160 muertes. Hubo una relación de un mayor riesgo de muerte por demencia, en los que tenían antecedentes de tabaquismo, aumento de las cifras de colesterol, obesidad, hipertensión y baja capacidad vital forzada.

El prototipo de “tener una gran barriga” en otros tiempos de hombre “saludable”, ha dado vuelco tras los análisis y publicaciones que están apareciendo. “Considerando que el 50% de los adultos en este país (EEUU), tienen obesidad abdominal, es un hallazgo inquietante”, dijo la autora del estudio Rachel Whitmer, de la División Permanente de Investigación de Oakland, California. Este es el primer trabajo que argumenta la obesidad como causa de demencia en la edad adulta. En este estudio se midió la grasa abdominal de 6.583 personas con edades comprendidas entre los 40 y 45 años en California. A los 36 años se constató que el 16% de los estudiados desarrolló demencia. Los que tenían sobrepeso, pero no con barriga pronunciada tenían el 80% menos de probabilidades de desarrollarla.

En la última década parece que se ha estabilizado el exceso de peso en las niñas y niños españoles (de entre 6 y 9 años), que todavía afecta al 45,2% de la población infantil, publica SINC basándose en el estudio ALADINO, publicado por la Agencia de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AENSA) y que ha presentado la Ministra de Sanidad, Política e Igualdad, Leire Pajín.

El 45,2% del exceso de peso se reparte de la forma siguiente: el 21,6% corresponde a sobrepeso y el 19, 1% a obesidad. Los niños tienen más sobrepeso y obesidad respecto a las niñas. Asimismo, se observado que afecta más a los más débiles en el plano educativo y económico, o sea los más desfavorecidos. Se valoró el impacto del ocio audiovisual (ordenadores, DVD, consola en la habitación de los menores), con le exceso de peso. También se valoró su relación con el lugar en donde comen, concluyendo que los que lo hacen en los comedores escolares, tienen un peso saludable respecto a los que comen fuera de ellos.

Los resultados del estudio ALADINO, indican que aunque el exceso de peso infantil se ha estabilizado, hay que trabajar con las clases sociales con menores niveles de renta y de estudios para reducir las desigualdades en salud. En este sentido, el Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad cree que la nueva Ley de Seguridad Alimentaria y Nutrición, recientemente aprobada, sea importante en mejorar los hábitos alimentarios saludables. A tal efecto, la Ley establece que la Estrategia NAOS (Estrategia de la Nutrición, actividad física y prevención de la obesidad), que será revisada con una periodicidad quinquenal.

Asimismo, dada la velocidad con que se vive y los cambios en las formas de trabajar, sobre todo horaria, se está llagando a un deterioro importante en los hábitos alimenticios. La llamada “comida basura” contiene un alto porcentaje de grasa, condimentos, sal y azúcares, que estimulan el apetito, lo que redunda en un beneficio de las grandes comidas industriales dedicadas a la hostelería. Científicos del Instituto de Investigación The Scripps, en California (EEUU), están llevando a cabo una investigación sobre personas obesas que comen compulsivamente, sobre todo “comida basura”, publica en su edición online ELMUNDO.es, en la sección de Salud.

El estudio se está realizando en ratones, en donde se ha demostrado que el desarrollo de la obesidad en estos, coincide con un progresivo deterioro de los circuitos cerebrales de la recompensa. Lo que ha visto el equipo de The Scripps, publica la revista Nature Neoroscience. “La adaptación del sistema de recompensa cerebral visto en las ratas es igual al que se observa en individuos que desarrollan dependencia a la heroína o a la cocaína, lo que explica que el cerebro y las neuronas juegan un papel fundamenteal en los comedores compulsivos” declara a ELMUNDO.es Paul John Kenny, del departamento de Terapias Moleculares del Instituto y coordinador del estudio. “Nuestro trabajo presenta una evidencia de que la obesidad y la drogadicción están relacionados”, destaca Kenny. Como implicación clínica destaca “la posibilidad de que la obesidad y drogadicción tengan el mismo tratamiento”.

La obesidad ha abierto múltiples vías de trabajo para combatirla, como el llevado a cabo por John Kenny. Asimismo, se están utilizando diversos tipos de tratamientos, tanto farmacológicos como quirúrgicos, todo ello para combatir la enfermedad propia, como para evitar los efectos secundarios en la edad adulta, no sólo el riesgo cardiometabólico, sino también la demencia.

Se ha desarrollado un estudio que aparece en «Archives of Neurology», protagonizado por investigadores suecos del Instituto Karolinska, publica ABC, en la sección de Opinión. Avala y amplía las conclusiones del trabajo realizado por científicos estadounidenses de los Institutos Nacionales de la Salud y publicado antes del verano por el British Medical Journal. Miia Kivipeito y diez investigadores más del Centro de Investigación del Envejecimiento del Instituto Karolinska y de otros centros y hospitales de Suecia y Finlandia habían presentado los resultados de su estudio en Estocolmo, en el marco del último Congreso Europeo de Cardiología. Al publicarse en dicha revista científica, ha tenido una mayor valoración. Estos investigadores han hecho un seguimiento durante veintiún años de 1.449 personas, para concluir que la obesidad y el sobrepeso, en las últimas etapas de la vida, son un riesgo importante de aparición de demencia.

Es fundamental que se haga una protección contra el exceso de grasa. Las recomendaciones de los clínicos, como por ejemplo, la medida de la cintura para valorar la cantidad de grasa intraabdominal, es apto para saber si una persona está en riesgo cardiometabólico. Igualmente, es importante evitar los excesos en gastos del Sistema Nacional de Salud. En España los costes directos e indirectos relacionados con la obesidad suponen un 7% del gasto sanitario total. Esto supone unos 2.500 millones de euros anuales.

Termina ABC, comentando un estudio realizado por la Universidad estadounidense de Duke y publicado en la revista Cell Metabolism, en el que dichos científicos señalan que el músculo tiene una memoria metabólica de la obesidad, que podría ser el motivo de que una pérdida de peso continuada es difícil, aunque se reduzcan el número de calorías ingeridas.

Artículo publicado para el Máster de la UNED Periodismo Científico y Comunicación Científica.

Eficacia de la RCP

¿Qué resucitación cardiopulmonar es más efectiva?
Wilson J. González-Espada 5 de Septiembre del 2011 Biología, Ciencia General, Medicina, Noticias
De la pagina e-ciencia

Científicos descubren que las personas que recibieron sólo compresiones en el pecho tras un ataque cardíaco tuvieron una mayor probabilidad de sobrevivir que los que recibieron resucitación cardiopulmonar tradicional (compresiones y respiración boca a boca).

Anualmente miles de personas mueren por ataques al corazón. Si alguien sufre uno frente a ti, ¿qué harías? Pues puedes salvarle la vida si sabes usar la resucitación cardiopulmonar o RCP. La RCP es una técnica de primeros auxilios para tratar de que el corazón comience a latir nuevamente o mantener el flujo de sangre en lo que llega ayuda médica o se usa un defibrilador.

El RCP tradicional incluye 30 compresiones rapiditas al pecho y empujar aire a los pulmones dos veces mediante contacto boca a boca. Este ciclo se repite cuantas veces sea necesario hasta que llegue la ambulancia. El otro tipo de RCP es la de compresiones al pecho. Con esta técnica se mantienen las compresiones rápidas contínuamente y sin que el auxiliador se detenga a dar respiración boca a boca.

Científicos de la Universidad de Arizona investigaron cuál de los dos tipos de RCP evitaba el mayor número de muertes por ataque cardíaco. Los científicos descubrieron que usar la resucitación cardiopulmonar con compresiones contínuas al pecho aumenta casi al doble la probabilidad de supervivencia comparado con la técnica tradicional de compresiones y respiración boca a boca.

Este estudio es importante ya que mucha gente no se atreve a darle RCP a una persona desmayada por temor a usar respiración boca a boca. Los hallazgos sugieren que la asistencia respiratoria no es tan necesaria, lo que importa es mantener la circulación de la sangre con compresiones contínuas en el pecho.

Para más información, visítanos: http://www.cienciapr.org.

¿ El futuro de los ordenadores?

Artículo publicado por Hamish Johnston el 1 de septiembre de 2011 enphysicsworld.com

Físicos de California afirman ser los primeros en implementar una versión cuántica de la arquitectura “Von Neumann” que se encuentra en los ordenadores personales. Basándose en circuitos superconductores integrados en un solo chip, el nuevo dispositivo se ha utilizado para llevar a cabo dos importantes algoritmos de computación cuántica. La arquitectura Von Neumann convencional incluye una unidad de procesamiento central (CPU) unida a una memoria que contiene tanto datos como instrucciones.

Las computadoras cuánticas, que aprovechan los fenómenos puramente cuánticos tales como la superposición y el entrelazamiento, en principio deberían ser capaces de superar el rendimiento de los ordenadores clásicos en ciertas tareas. Sin embargo, la construcción de un ordenador cuántico práctico sigue siendo un reto, debido a que los estados cuánticos que emplean estos sistemas son difíciles de controlar y se destruyen fácilmente.

Von Neumann-Oppenheimer © by Revolweb

Al implementar la arquitectura Von Neumann usando circuitos superconductores cuánticos, Matteo Mariantoni y sus colegas de la Universidad de California en Santa Barbara, han dado un paso importante hacia un ordenador funcional. Mariantoni dijo aphysicsworld.com que, hasta donde sabía, él y sus colegas son los primeros en crear una versión cuántica de la arquitectura.

Casando CPU y memoria

La CPU cuántica del equipo de investigación, o “quCPU”, se compone de dos superconductores “de bits cuánticos de fase” (qubits) conectados mediante un bus de datos superconductor resonador de microondas. Un qubit de fase es una sola unión Josephson, que consta de dos piezas de material superconductor separadas por una barrera aislante muy delgada. Los niveles lógicos – 0 y 1, por ejemplo – se definen por la diferencia de fase entre los electrodos de la unión.

Cada qubit está conectado a su propia memoria cuántica de acceso aleatorio (quRAM), que se compone de un resonador superconductor que almacena la información cuántica en forma de microondas atrapadas y un “registro de puesta a cero” – un sistema de dos niveles que limpia un qubit de información. La quRAM actúa de manera efectiva como una RAM común que preserva la naturaleza cuántica – tal como el entrelazamiento – de la información que almacena.

El bus y la quRAM operan a frecuencias fijas, mientras que la frecuencia de trabajo de un qubit cambia cuando se aplican “pulsos z” especiales. Cuando la frecuencia de un qubit encaja con la de la quRAM o el bus, la información cuántica puede intercambiarse entre los dos.

Operaciones cuánticas

Para realizar una operación, el equipo de Mariantoni comienza con los qubits “desafinados” respecto a los otros componentes. Se aplican entonces pulsos de microondas, que cargan en el sistema la información cuántica, antes de que se apliquen los pulsos z para el intercambio de información. Las operaciones cuánticas se realizan mediante la cuidadosa aplicación de secuencias específicas de pulsos.

En un experimento, el equipo realizó la operación de la “transformada de Fourier cuántica”, con una fidelidad en el proceso del 66%. En otro experimento, Mariantoni y sus colegas usaron el sistema para implementar una puerta de fase OR Toffoli de tres qubits con una fidelidad de fase del 98%. Ambas operaciones se ven como esenciales para el funcionamiento práctico de los computadores cuánticos.

“Estas meritorias cifras son muy alentadoras”, dice Mariantoni. “Sin embargo, se necesitarán unos números por encima de 98% o incluso más para que funcione un computador cuántico práctico”.

Largos tiempos de coherencia

Otra característica importante del sistema es que la memoria cuántica puede mantener la información cuántica durante mucho más tiempo que los qubits. Tal “tiempo de coherencia” largo es otro de los requisitos prácticos de una computadora cuántica. Aunque la fidelidad de los estados qubit caía por debajo del 20% después de unos 400 ns, la fidelidad de las memorias se mantuvo por encima del 40% por lo menos 1,5 µs.

El equipo ahora está trabajando para aumentar el número de dispositivos cuánticos integrados en un único chip. De acuerdo con Mariantoni, aunque aumentar la integración es bastante fácil, trabajar con tales chips implica muchas más operaciones cuánticas. Esto significa que los tiempos de coherencia de los componentes individuales también deben aumentarse ​​- algo que es más que un desafío. El equipo está abordando esto buscando maneras de mejorar la calidad de los materiales metálicos y dieléctricos utilizados para hacer los dispositivos.

La investigación se publica en Science.


Autor: Hamish Johnston
Fecha Original: 1 de septiembre de 2011
Enlace Original

una prueba

esto es una primera prueba para ver como funciona y parece que bien